«Un domingo cualquiera, cualquier cosa puede pasar»

Esta frase, aplicable a la vida misma, cobra más fuerza aún si pensamos en el deporte, en los domingos de partido, ese día que Dios reservó para el descanso y los aficionados, para la euforia.

La película «Un domingo cualquiera» (Any given Sunday, en inglés) cuenta con un amplio y rico reparto: Al Pacino, Cameron Diaz, Dennis Quaid, Jamie Foxx, James Woods…

Si va en busca de una película sobre fútbol americano que se ajuste al género del drama, se encontrará más bien con una película de acción. Deberían advertir al espectador que se encontrará con imágenes que pueden herir su sensibilidad, puesto que desde el minuto uno los agresivos choques en el terreno de juego que el director (Oliver Stone) aprovecha para mostrar en toda su expresión con primeros planos y sonido estridente, obligan a echar la vista atrás.

El director muestra, en definitiva, la otra cara del deporte: las riñas, la competencia, los intereses económicos, los problemas de salud que acarrea, las drogas, el alcohol, las fiestas…

Al Pacino, en la piel de Tony D’ Amato es el entrenador de los Miami Sharks que después de después de haber ganado dos campeonatos consecutivos cuatro años atrás, empiezan una etapa de decadencia. En esos momentos se lesiona el «alma» del equipo, Jack «Cap» Rooney, quarterback de 39 años que ve tambalear su carrera y lo que ello trae consigo, su éxito.

Fruto de la lesión aparece en «escena» (nunca mejor dicho) Willie Beamen (Jamie Foxx) cuya destreza en el campo es sorprendente. Su éxito partido a partido es proporcional al crecimiento de su ego y de su soberbia que lo llevan a saltarse las jugadas e inventarse las propias. Foxx genera un sisma en el equipo, no se confía en él, no hay unión y la falta de una estrategia común redunda en más derrotas. Ante esta situación, una ambiciosa y fría Christina Pagniacci (Cameron Díaz) presidente y co-propietaria de los Sharks  negocia con el médico del equipo para que mienta sobre los resultados de los análisis y así poner en el terreno de juego siempre a Foxx en lugar del lesionado Rooney.

Pagniacci confronta con Tony D’ Amato, un entrenador con años de experiencia y mucha conciencia: conciencia de equipo y de los valores que es necesario defender dentro y fuera del terreno de juego. Sabiendo que Foxx es mejor, D’ Amato apuesta por Rooney, no solo por su afinidad sino porque conoce las reglas como él: esas que hablan de equipo, de generosidad, de entrega y bondad hacia el deporte y hacia los compañeros. Uno de los momentos más reproducidos de esta película, es el discurso que el entrenador da minutos antes de salir al terreno de juego, en uno de los partidos más difíciles cuya derrota los sepultará y cuya victoria los hará renacer. Pase lo que pase, que no sea por no haberlo dejado todo y sobre todo, por no haber sabido jugar en equipo, pulgada por pulgada…

 

Anuncios

2 responses to “«Un domingo cualquiera, cualquier cosa puede pasar»

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Inmortaliza Madrid

Tus mejores fotografías y relatos sobre los rincones únicos de esta ciudad

indios y vikingos

Real Madrid y Atlético de Madrid. Un foro de información y curiosidad para los aficionados de dos equipos históricamente enfrentados

Con estilo y a lo loco

La moda está de moda

Género Neutro

Una forma feminista de ver la ficción audiovisual

A %d blogueros les gusta esto: